Hoy os traigo una reseña que me encantará escribir, lo sé incluso antes de haber empezado. Es la segunda relectura de La Torre Oscura que comencé ya hace un año cuando la llamada de la Torre volvió a sonar. Sí, soy una romántica con respecto a la Torre, como el propio Roland… Y es que es inevitable que una historia tan vasta y tan bien construida pase sin pena ni gloria por la mente del lector. Bueno, si se es capaz de ver más allá. Sin demasiadas dilaciones, porque ya me he demorado demasiado con la relectura, paso a detallar la ficha técnica de la edición que tengo (2003), pues como sabéis hay varias versiones y la más antigua incluso tiene otro subtítulo: La bola de cristal (1997).
Recordad que toda la saga y los siete libros que la componen (ocho teniendo en cuenta El viento por la cerradura, considerado entre el cuatro y el cinco) están inspirados en el poema «Childe Roland a la Torre Oscura llegó» de Robert Browning. Y también, como cuenta en este cuarto tomo, quería hacer algo épico, una mezcla entre El señor de los anillos y la película del oeste «El bueno, el feo y el malo»
Vi una película dirigida por Sergio Leone. Se llamaba El bueno, el feo y el malo, y aun antes de llegar a la mitad de la película comprendí que lo que yo quería era escribir una novela que contuviera el sentido de búsqueda y magia de Tolkien, pero ambientada en el Oeste americano casi absurdamente majestuoso de Leone.
👉Reseña La Torre Oscura I: la hierba del diablo (1982)
👉👉Reseña La Torre Oscura II: la invocación (NO HICE RESEÑA DE ESTE LIBRO Y NO SÉ PORQUÉ)
👉👉👉Reseña La Torre Oscura III: las tierras baldías (1991)




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