Está claro que Gaiman sabe cómo narrar una historia para que resulte interesante. Lenguaje sencillo, fluido y sin demasiados adornos o descripciones que nos llevan a recorrer ese «otro mundo» con Coraline, un personaje que sin duda se convierte en uno de esos memorables, del que siempre te acordarás. Valiente, decidida, aventurera y arriesgada, lo tiene todo para conectar con ese público que a veces resula tan difícil de conquistar.
Además, la atmósfera de tensión y terror conseguida es muy natural. El mero hecho de poner unos botones como ojos a los personajes del otro lado, provoca un miedo irracional al lector. ¿Qué está ocurriendo allí?
–¿Y por qué es necesario tener valor? –le preguntó el gato con tono de indiferencia.
–Porque cuando haces algo a pesar del miedo que sientes, necesitas tener mucho valor.
Quizá la historia resulte un poco disparatada aquí en el libro. Realmente no está explicando qué es ese otro lugar o de dónde ha salido. «Madre lo ha creado». Pero si ves la película antes de leer el libro, irás hilando sin más siguiendo el argumento de la película. Porque coincide, aunque con distintos matices.
