Siempre diciendo «mi familia es muy importante, tengo amigos muy poderosos, tú no sabes quién soy yo»
El título al principio me desconcertó un poco, no me pegaba con la temática ni con la sinopsis, pero muy pronto comprendí el significado. Los personajes, que ya conocía de La madre de todas las ciencias, regresan y se comportan de manera coherente con la anterior historia, quiero decir que mantienen la misma esencia. Cabe destacar la aparición de un personaje sin nombre denominado siempre como «la fotógrafa». En la nota de la autora, Cris nos avisa: «oculto el nombre por un motivo de peso» 👀
Cuando seis amigos acuerdan celebrar el final de sus estudios con una peregrinación a Santiago de Compostela, no saben que solo cinco acabarán el viaje con vida.
Lo mejor de la novela, además de la sencillez de la que ya he hablado, es la estructura y base de la historia, ese trasfondo rural tan metódico y bien descrito, que consigue llevar al lector hasta el lugar donde ocurre y vivirlo casi de manera real. Es como seguir un caso en las noticias, tan cercano que deja de parecer que todo parecido con la realidad es pura coincidencia.
Esa historia de amor que nunca termina de cuajar, pero que está ahí esperando, también resulta de lo más tierna.


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